Viernes 18 de septiembre de 2009, por José Manuel Lara Fuillerat (actualizado el 7 de junio de 2009)
La incorporación de las nuevas tecnologías en todos los aspectos de la vida y la sociedad misma está demandando nuevos modelos de enseñanza y aprendizaje [1]. El modelo de educación centrado en la enseñanza, donde el protagonista es el profesor, está dejando paso a un sistema basado en el aprendizaje, donde el alumno se convierte en el responsable de su propio proceso de aprendizaje y el profesor debe buscar y utilizar la metodología y los medios más adecuados que ayuden al alumno en ese proceso. Es en este entorno de trabajo cooperativo donde las nuevas tecnologías y los entornos de trabajo virtuales –versus semipresenciales- adquieren una gran importancia ya que, por ejemplo, permiten la comunicación asíncrona en tiempo y lugar entre los agentes implicados y facilitan el acceso a una gran cantidad de recursos e información externa [2].
De igual forma, las profundas transformaciones legislativas en el ámbito escolar durante los últimos años están propiciando formidables repercusiones en las maneras de impartir educación en las aulas de Secundaria. Un aspecto de especial relevancia ha sido la aplicación de procesos de enseñanza y aprendizaje basados en competencias básicas, entre las que se documenta la competencia digital [3]. Al respecto, José Moraga [4] argumenta que: Las posibilidades de desarrollo que presenta esta competencia en las Ciencias Sociales son inmensas toda vez que, en mi opinión, está menos desarrollada que en otros ámbitos. Seguimos muy apegados a los tradicionales métodos de enseñanza y, en ocasiones, tenemos que considerar un avance transcendental la simple utilización de un power point. La incorporación de nuevos recursos y medios puede hacer nuestras clases más eficaces y productivas. Pero esto supone, a su vez, un esfuerzo de formación al profesorado que no siempre está convenientemente encauzado.

Así, por ejemplo, en el Real Decreto 1631/2006 de 29 de diciembre [5] por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria se explicita que esta competencia, denominada, “Tratamiento de la información y competencia digital”, consiste en “disponer de habilidades para buscar, obtener, procesar y comunicar información, y para transformarla en conocimiento“ [6]. Según esta conceptualización, podríamos observar que se manifiesta en tres dimensiones: Búsqueda, obtención, selección, registro y tratamiento de la información; Transformación de la información en conocimiento; Comunicación de la información . En síntesis, el tratamiento de la información y la competencia digital implicarían al alumnado a ser una persona autónoma, eficaz, responsable, crítica y reflexiva al seleccionar, tratar y utilizar la información y sus fuentes, así como las distintas herramientas tecnológicas; también conllevarían a tener una actitud crítica y reflexiva en la valoración de la información disponible, contrastándola cuando es necesario, y a respetar las normas de conducta acordadas socialmente para regular el uso de la información y sus fuentes en los distintos soportes [7].
Estas implementaciones jurídicas llevan a transformar igualmente la manera de dar clase, no sólo en los roles tradicionales del profesor y del alumnado, sino también en determinados aspectos materiales (dotación de los centros), con una serie de factores organizativos, actitudinales y formativos del profesorado. Pero, sin duda, sólo a partir del convencimiento del profesorado sobre el interés (la utilidad y el manejo) de estas nuevas tecnologías se podrá avanzar en el cambio pedagógico que precisamos de cara a realizar un tipo de aprendizaje más creativo y útil.
Quizá, desde estas páginas –y desde nuestra experiencia docente- estamos dando una respuesta sistemática e instrumental para esta integración. El manejo de la plataforma virtual, mediante la aplicación Moodle, supone una forma de integrar la competencia digital en las Ciencias Sociales en general y en la Historia del Arte de Segundo de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales en particular; es un proceso de integración complejo ya que supone el desarrollo de cada unidad didáctica o tema mediante el uso de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación; debemos trabajar a partir de actividades que consideren el uso de estos recursos y el aprovechamiento de las demás funcionalidades que aportan las nuevas tecnologías (instrumento para la busca y proceso de la información, canal de comunicación, entorno social de relación…). Este sería el paso definitivo para adquirir la competencia digital [8].
Moodle es una herramienta informática global de software libre; fue concebida por Martin Dougiamas, un australiano con formación tecnológica y educativa que iniciaba el proyecto Moodle en 1999 como un reto personal para apoyar tecnológicamente a su tesis doctoral, haciéndose pública su primera versión en 2002. Moodle (http://www.moodle.org) es un sistema para la creación y gestión de cursos accesibles desde Internet con una fuerte base de educación social constructivista. Se distribuye gratuitamente como software libre (open source) bajo licencia pública GNU. Está desarrollado usando el lenguaje de programación PHP, lo que unido a la utilización de la base de datos MySQL hace que pueda funcionar en una gran variedad de sistemas operativos: Windows, Unix, etc.; según sus creadores también puede usarse con otras bases de datos como Oracle, Access, Internase y PostgreSQL. Es una herramienta potente y sencilla, que otorga una gran libertad y autonomía a la hora de gestionar los cursos; ofrece ventajas en las clases en línea, o complementa el aprendizaje presencial y las tutorías de alumnos virtuales. No es necesario saber programar para poder utilizarlo [9].
Las siglas MOODLE son el acrónimo de Modular Object-Oriented Dynamic Learning Environment (Entorno Modular de Aprendizaje Dinámico Orientado a Objetos). Si nos detenemos en la palabra entorno o ambiente, MOODLE nos conducirá a la consideración de un sistema digital que contiene herramientas de comunicación integradas y disponibles a través de redes de ordenadores, ya sean sincrónicas o asincrónicas. De esta manera, nos encontramos con una estructura hipermedia que, además, acoge materiales que a su vez son hipermedia. Dentro de esta herramienta se identifican así tres generaciones en los entornos de educación a distancia que nos permiten ver su evolución: a) inicialmente los sistemas de distribución educativos, centrados en la distribución de contenidos a través de web (generalmente CD, vídeo y televisión); b) en un segundo momento se documentan los sistemas de gestión de cursos (CMS), que se consideran la segunda generación de entornos basados en la web que proporcionan herramientas integradas, que miden resultados y ofrecen informes sobre el progreso; c) finalmente, sitúan los sistemas integrales de gestión de aprendizaje (LMS), que son la tercera generación de entornos; se encargan de distribuir contenidos así como de integrar diferentes herramientas comunicacionales, permiten adecuar el interfaz al usuario y los contenidos a las necesidades de cada alumno (contenidos inteligentes) y ofrecen al estudiante una visión integrada de su espacio de trabajo [10].
Si bien Moodle es considerado como un LMS, lo cierto es que las herramientas de comunicación manejadas hacen plantearse si Moodle es algo mas que eso, pudiendo pertenecer a una cuarta generación de entornos virtuales. En particular, nos referimos a aquellos que precisamente conforman la propia red, y que constan además de sistemas groupware de herramientas que permiten conectar a todos con todos: weblogs, páginas wiki, comunidades de aprendizaje, mundos virtuales. Se englobaría dentro de lo se ha identificado, en un momento dado, como software social y que, en el contexto español, ya se las incluía como herramientas útiles para el aprendizaje [11].
En consecuencia, Moodle es una herramienta de educación a distancia (e-learning), ya que posibilita el aprendizaje no presencial de los alumnos, aspecto este a considerar con muchos de los alumnos que no pueden acudir a clases por su situación laboral o personal, lo que hace preciso contar con una herramienta que facilite la virtualidad, aspecto fundamental con el nuevo formato de tutorías universitarias que está obligando a un mayor trabajo organizativo, lo mismo que la gestión de las prácticas y los trabajos, derivados de la implantación de pedagogías más activas en consonancia con la filosofía de la escuela nueva. También es la herramienta idónea para el sistema de formación b-learning, basados en el uso de las tecnologías web como apoyo a la formación presencial, tanto de alumnos como de profesores; en el caso de los profesores porque se adapta perfectamente al modelo, y la metodología e intereses de los profesores [12].
En relación con este último tipo de aprendizaje, cuando la instrucción tradicional en el aula es combinada con tecnología web, se le conoce como “inserción de tecnología” o “mejoramiento en web” [13]. Actualmente, es uno de los segmentos más populares y de más extenso crecimiento en la educación, sobre todo universitaria. Estos mejoramientos pueden ser utilizados para preparar estudiantes antes de la clase, para la retención en el aprendizaje y para proveer un útil depósito de materiales del curso. En tiempos recientes, esta innovación viene derivando en un nuevo modelo de aprendizaje, denominado en su acepción inglesa, Blended Learning (b-learning) –tal como hemos señalado al analizar el propio sistema Moodle-, donde no se trata solo de agregar tecnología a la clase, sino de reemplazar algunas actividades de aprendizaje con otras apoyadas con tecnología. La idea clave es la selección de los medios adecuados para cada necesidad educativa; es decir, se trata de un modelo ecléctico compuesto por instrucción presencial y funcionalidades del aprendizaje electrónico o en línea (e-Learning), con la finalidad de potenciar las fortalezas y disminuir las limitaciones de ambas modalidades. Este modelo permitiría permanecer menos tiempo en el aula, propiciaría un potencial ahorro de espacios físicos e incrementaría la participación de los estudiantes como responsables de su propio aprendizaje entre otros beneficios.
El término “ blended learning ”, que se puede traducir en castellano como aprendizaje mezclado o combinado, sigue una tendencia con una marcada raíz procedente del campo de la psicología escolar en la que destaca el término “aprendizaje” como contrapuesto al de “enseñanza”. “Blended learning” no es un concepto nuevo. Durante años hemos estado combinando las clases magistrales con los ejercicios, los estudios de casos, juegos de rol y las grabaciones de vídeo y audio, por no citar el asesoramiento y la tutoría. Quizá el término sea lo más novedoso, se han proporcionado otras denominaciones a modalidades del mismo tipo en diferentes contextos. Por ejemplo en la Universitat de Illes Balears, se describe como Educación Flexible al sistema en donde se aprovechan sistemas virtuales como la videoconferencia o la web, con sesiones presenciales. También se utilizan términos como enseñanza semipresencial, formación mixta y en la literatura anglosajona se utiliza el término Modelo Híbrido.

El aprendizaje combinado (Blended learning) no surge del aprendizaje en línea sino desde la enseñanza tradicional ante el problema de los elevados costos que conlleva. Sin embargo, en esta propuesta se justifica la implantación de este modelo por razones de pertinencia y de calidad en la educación. En el aprendizaje combinado, el formador asume de nuevo su rol tradicional, pero usa en beneficio propio el material didáctico que la informática e Internet le proporcionan, para ejercer su labor en dos frentes: como tutor en línea (tutorías a distancia) y como educador tradicional (cursos presenciales). La forma en que combine ambas estrategias depende de las necesidades específicas de ese curso, dotando así a la formación en línea de una gran flexibilidad.
El propio nombre de Moodle se refiere a “objetos de aprendizaje”, normalmente de tamaño pequeño, y diseñados para distribuirse en Internet posibilitando el acceso simultáneo a la información por parte de múltiples usuarios. Este hecho es fundamental ya que a partir de ahora no nos basaremos en la mera lectura de unos apuntes sino en la creación de estos “objetos de aprendizaje”, plenos de significado, que siguen secuencias didácticas en las que el profesor guía a los alumnos posibilitando su autoaprendizaje. Facilitamos así el aprendizaje individual y la colaboración entre los participantes. El objetivo sería crear unidades didácticas que responderían a las diferentes capacidades a desarrollar en la asignatura [14], la Historia del Arte en nuestro caso.
La plataforma Moodle es una herramienta que nos permite implementar estas actividades de enseñanza-aprendizaje en el aula por medio de diferentes opciones multimedia. El uso de pizarras digitales para la exposición y grupos reducidos de alumnos conectados por wifi en sus NetBook es y será una realidad cada día más habitual entre nosotros. Actualmente la plataforma ya se usa apoyándonos en la proyección en pantalla por medio de cañones conectados a ordenadores portátiles o fijos en el aula conectados a la red –método que venimos utilizando hace varios años-. Todo el curso, todos los materiales están en la plataforma y no es necesario que los profesores lleven apuntes o transparencias, puesto que todo nuestro material educativo está en la Red. Este almacenamiento ordenado de recursos e información permite una optimización de la gestión del conocimiento y una garantía de unidad e integridad para su utilización en Internet.
Un curso virtual –o en su caso semipresencial- debe plantearse objetivos muy específicos de forma que no contenga materiales innecesarios y que las actividades evaluativas permitan comprobar el cumplimiento de estos objetivos. Además, el diseño y los materiales del curso virtual deben favorecer la acción creadora del estudiante orientándolo a la búsqueda, investigación e integración de contenidos de forma tal que el papel del estudiante pueda transitar desde el de receptor hasta el de generador de información, siendo protagonista de su propia formación. Otro elemento, al que debe prestarse atención, es al conjunto de características que distinguen a los estudiantes receptores del curso. La estructura de un curso diseñado para estudiantes motivados y con una base de conocimientos elementales formada no debe ser la misma que la de un curso diseñado para estudiantes que no tengan estas características [15].
Nuestro periplo en la progresiva introducción de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación no ha estado ajena a la propia evolución de las mismas en su acceso incontrolable e imparable en la educación de nuestro país, muchas veces incluso en contra de la “tecnofobia” existente en el colectivo de profesores de las Ciencias Sociales [16].
Desde muy pronto, nuestros planteamientos docentes pretendieron ir incorporando las nuevas tecnologías a las clases de Historia del Arte; iniciamos este periplo mediante el diseño de las ahora extendidas presentaciones de PowerPoints, experiencia pronto superada; confiamos para la creación de un conjunto de archivos autoejecutables, interconectados por un menú superior, en una aplicación multimedia llamada Neobook; pudimos así contar con el soporte visual, y en algunos casos documental, para el desarrollo de las clases mediante la visualización de las ilustraciones, con el soporte material de un vídeo-proyector, una pantalla y un ordenador (se configuró así la primera Aula de Nuevas Tecnologías, de las que fuimos pionero y se ha ido extendido por el centro, hasta contar en la actualidad con tres). La aplicación informática resultante podía ser instalada en cualquier ordenador personal, mediante su compilación con un programa de instalación; esto facilitaba que el alumnado pudiese también contar con las ilustraciones en su propio domicilio. Paralelamente, se comprendió la necesidad de contar con un vehículo en la red para tener una comunicación permanente; se creó un conjunto de páginas web, con la programación de la materia, de la publicación de actividades y de notas; pero se adolecía de la unidireccionalidad de los métodos tradicionales de enseñanza, donde los conocimientos fluían desde el profesor al alumnado.
El siguiente paso fue la integración del correo electrónico para el envío de trabajos y solventar las dudas de los alumnos que lo solicitaban. No obstante, todavía parecía poco y en breve tiempo tuvimos conocimiento de la utilización de los blogs en educación e implementamos el mismo en nuestro quehacer pedagógico, lo que tuvo una duración de dos años, resultando positivo para los fines que antes concedimos a la página web, aunque era un instrumento más dinámico e interactivo; se trataba de un blog de aula, con acceso restringido, donde se publicaba la programación, las calificaciones, las actividades, las ilustraciones, los materiales para la Prueba de Acceso a la Universidad; en su contra, la linealidad y la descontextualización de los contenidos, que debieron ser estructurados mediante un menú lateral fijo.
Durante el curso 2007-2008, tuvimos conocimiento de la plataforma Moodle, a través de los cursos a distancia del CEP Luisa Revuelta de Córdoba, del que obtuvimos un grato aprendizaje, que debimos incrementar, como siempre, a costa de nuestro tiempo libre y nuestro interés personal. De esta experiencia nos planteamos implantar durante el presente curso esta herramienta integral de forma experimental en nuestras clases [17]. de Historia del Arte e Historia del Mundo Contemporáneo en el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales.
Para poder contar con una mínima base de partida, a comienzos de curso, diseñamos un cuestionario, con un módulo de encuestas de Moodle, para conocer algunos aspectos de la integración de las nuevas tecnologías en sus hogares. De esta consulta, observamos que el alumnado contaba al 100% de ordenador en casa, y un acceso del 80% a Internet, especialmente ADSL, con red local o wifi; mayoritariamente contaba con el sistema operativo de Windows, y soporte ofimático Office, aunque se conoce también OpenOffice; sus conocimientos informáticos no superan un nivel de usuario, manifestando un sector relevante cierto desapego a la utilización de las nuevas tecnologías. Manejan el ordenador con conexión a Internet para obtener música, películas, administrar su correo electrónico, y en contados casos su propio blog; advertimos entonces que de forma secundaria lo empleaban para el trabajo docente. En definitiva, la amplia extensión de la informática y de la propia red en los domicilios del alumnado favorecía la extensión de nuestra experiencia, pero siendo conscientes de la complementaria necesidad de la introducción de los nuevos conceptos de trabajo a los propios alumnos, a costa del horario de desarrollo de la materia.
Con estas premisas iniciales, la introducción del aula virtual en el aula de Historia del Arte de 2º de Bachillerato hemos pretendido alcanzar los siguientes objetivos:
Así surge una pregunta clave: ¿cómo se han trabajado en el caso que aquí describimos los recursos, las actividades, los bloques y demás herramientas de Moodle?
En primer lugar, la estructura de curso que utilizo en la plataforma Moodle es el formato por temas, puesto que generalmente trabajamos las diferentes unidades didácticas de Historia del Arte en un lapso temporal distinto del formato semanal que también contempla este sistema informático; debemos puntualizar que puede darse la circunstancia que en una misma semana confluyan la finalización de una unidad didáctica y el inicio de la siguiente, no adaptándose, por tanto, casi nunca al reseñado formato semanal; en otras ocasiones, las actividades de una unidad pueden simultanearse con las explicaciones programadas de la siguiente, lo que dificulta también la secuenciación semanal. Con respecto al formato social, centra el contenido de un curso en un único foro, lo cual puede dificultar la organización de temas y tipos diferentes de foros, como el foro de noticias, foros de debate, etc. Asimismo, se reduce excesivamente la presencia física o espacio dedicado a otro tipo de actividades también interesantes, como las tareas. Además, el diseño resulta más confuso y obliga a realizar búsquedas para encontrar el tema que interesa a los estudiantes y dificulta el diseño gráfico, ya que este queda condicionado a las intervenciones de los participantes, generalmente de tipo texto. Por lo tanto, juzgamos que el formato por temas ha resultado ser el más adecuado para el desarrollo de todas las unidades didácticas/cursos diseñadas dentro de la materia [18].

Hemos considerado oportuno crear en el sitio virtual catorce unidades didácticas, siguiendo los criterios de la Ponencia de las Pruebas de Acceso a la Universidad en Andalucía, incluyendo además un curso cero, con la programación didáctica y otros elementos genéricos (publicación de notas y de calificaciones globales, encuestas, selectividad, actividades extraescolares, etc.). En las distintas unidades didácticas se ha recurrido a una estructura similar, tal como se describe a continuación:
En segundo lugar, el uso de las herramientas de comunicación resulta muy útil tanto para motivar a los participantes como para realizar un buen seguimiento en cualquier curso; es necesario su uso como parte de las competencias a desarrollar en estas unidades didácticas, así que prácticamente no se puede hablar de abuso siempre que se respeten dos normas básicas: la no inclusión de mensajes publicitarios y el respeto de las normas de la buena conducta. A los estudiantes les resulta más útil la mensajería instantánea, ya que pueden acceder a ella directamente desde la lista de participantes o participantes en línea; permite a los participantes enviar mensajes cortos a uno o más participantes del curso, lo que facilita la comunicación espontánea y el trabajo en grupo; si el usuario no está en línea, recibe el mensaje en el correo electrónico; y, guarda el historial de mensajes. El problema desde el punto de vista del profesor-tutor consiste en que no puede acceder a los mensajes en cuyas conversaciones no ha participado, y por tanto, no puede utilizar dicha información como herramienta de evaluación, pero esa es también su ventaja, es decir, la posibilidad de la privacidad de la conversación [19].
En tercer lugar y en relación con los contenidos, quizás sean a los que con mayor frecuencia hemos recurrido. Son utilizados como módulos transmisivos encargados de conformar la información que cada unidad didáctica debe tener integrada [20]. Al respecto, se suelen aprovechar:
Las etiquetas de Moodle son los recursos ideales para establecer la estructura básica de cada curso; sirve para denominar cada uno de los temas usados, al mismo tiempo que permite introducir cada uno de los apartados en los que hemos estructurado cada unidad didáctica; en ocasiones las empleamos para explicar aspectos concretos, para hacerlo más directo e inmediato el recurso disponible. Mediante el empleo de la tabulación, se procura visualmente determinar las diferentes secciones de cada apartado y su jerarquía.
Página web. La página web interna permite una edición rica, y viene siendo usada para presentar informaciones relevantes relativas a cada unidad didáctica. Este recurso se consulta a lo largo de la asignatura y no es necesaria su impresión por parte de los estudiantes, pero su consulta puede ser posible en cualquier momento para ampliar conceptos, ideas, contenidos teóricos o integrarlos en los análisis y comentarios de obras artísticas. Permite incluso este recurso el acomodo de presentaciones en línea de Slideshare, o vídeos, generalmente de YouTube, para ilustrar mejor determinados aspectos del temario oficial. En ocasiones, han sido empleados en el aula para diversificar los métodos de trabajo.
Enlace a un archivo: este recurso es útil para poner disponible a los estudiantes un archivo concreto y que figure como un enlace en el curso. Al permitir el enlace a cualquier tipo de archivos, se pueden ofrecer recursos que el estudiante puede visualizar o tratar con programas asociados a las competencias a desarrollar en el curso aunque la plataforma no reconozca dicho archivo. También permite enlazar a archivos zipeados, con lo cual en un solo clic el estudiante puede disponer de toda la documentación necesaria para una unidad didáctica concreta, por ejemplo. En nuestra experiencia, no ha sido manejado con frecuencia.
Enlazar a una web: una ventaja de este recurso es la posibilidad de enlazar a una web sin perder la ventana de navegación del curso. Así, el estudiante puede consultar lo necesario en la web y con la barra de navegación del curso, acceder directamente a la actividad que esté realizando. En el caso de la opción de abrirse en una nueva ventana, el estudiante puede aprovechar toda la potencialidad de la web y al finalizar simplemente tiene que cerrar la ventana y continuar en el curso. Un problema de enlazar a webs externas al curso Moodle está relacionado con la confusión que puede generar en algunos estudiantes no demasiado experimentados en el aprendizaje de esta competencia digital; algunos no comprenden en profundidad la diferencia entre la navegación del curso y la navegación web, y si tienen que acudir a webs externas con frecuencia pueden perder la perspectiva del curso [21].
En cuanto a los módulos interactivos y colaborativos -y en cuarto lugar-, debemos apuntar que vienen integrándose en nuestras unidades didácticas las siguientes herramientas:
Una actividad colaborativa que no ha proporcionado muy buenos resultados es el glosario. Si definimos que los estudiantes puedan incluir entradas y/o comentarlas, nos puede servir de recurso y de actividad al mismo tiempo. Podemos definir el glosario de manera que las nuevas entradas requieran de aprobación por parte del tutor, para asegurar la calidad de las intervenciones, aunque si queremos que tenga un carácter más dinámico, es preferible no seleccionar esa opción y posteriormente, calificar las entradas utilizando el comentario o editándolas. La opción de crear un bloque con entradas aleatorias al glosario es un gran punto a favor de esta actividad; da la opción de crear un glosario, por ejemplo, de fotografías o imágenes puestas por los estudiantes que se van viendo en la página principal de manera aleatoria, lo cual puede resultar atractivo para el curso. Una limitación del glosario reside, precisamente, en la falta de automatización en la calificación de las entradas. Si calificamos las entradas a través del comentario o de la edición, esa información no fluye de manera que no llega a la base de datos de las calificaciones y el estudiante no sabe qué calificación ha recibido hasta que entra en su entrada. Para solventar esta carencia, hemos optado en la mayoría de las ocasiones por puntuar en función del número de conceptos y términos introducidos por el alumnado, mediante una puntuación estándar, que incrementa las calificaciones de las pruebas escritas [22].
El wiki es otra herramienta versátil aunque con una serie de limitaciones muy a tener en cuenta. Permite crear actividades colaborativas de gran potencia pedagógica donde se fomenta el trabajo en equipo y la construcción del conocimiento, además de mejorar la implicación de los estudiantes con respecto a la documentación del curso. Uno de los problemas es que no es intuitiva la edición de enlaces. Al tener primero que explicar a los estudiantes la manera en que se hacen los enlaces, algunos estudiantes directamente deciden que resulta muy difícil y eluden su uso. En estos casos, es recomendable que sea el propio tutor quien cree los enlaces, aunque en el caso de wikis de grupo, en lugar de hacerlo uno a uno es mejor crear una página de inicio común a todos los grupos. Otro problema es que, una vez creado, no se le puede cambiar el nombre o título ni la página de inicio, por lo que hay que tener toda la navegación de la página principal creada desde el principio si no se va a editar en la propia wiki. Aunque la dificultad principal en su uso reside en la edición sincrónica, ya que en caso de que alguien estuviera en el mismo momento editando la misma página y la guarda antes, la edición del segundo estudiante se pierde sin previo aviso. Este puede ser motivo suficiente para no incluirla como actividad en cursos en los que no podemos dar demasiadas instrucciones técnicas a los estudiantes. De hecho, las pocas experiencias que hemos realizado no han sido muy satisfactorias [23].
A medida en que los estudiantes se van familiarizando en el entorno de Moodle, se puede tender a utilizar la Lección, ya que se pueden incluir cuestionarios en la secuencia que pueden ayudar a autoevaluar el aprendizaje de una manera sencilla y se pueden diseñar diferentes ramas de actividades. Hemos atendido a la misma en una sola ocasión para ilustrar la evolución de la construcción de la mezquita de Córdoba.
En quinto lugar, entre los bloques de Moodle [24] que tienen utilidades interesantes y se encuentran ubicados en las columnas laterales, suelo seleccionar entre algunos para no cargar demasiado de información el curso y para que los estudiantes presten más atención a la parte central que a los laterales. Siempre empleamos los mismos bloques y de la siguiente manera:
Para acceder a las actividades, activo el bloque de Actividades, mediante el cual los estudiantes pueden acceder directamente a la actividad que está interesado en realizar. Por ejemplo, clicando en Tareas, el alumno puede ver la lista de tareas que puede realizar, desde donde elegir; y así, en cada una de las actividades que se hayan programado al efecto.
Generalmente se ha activado el bloque Calendario, donde se programan los eventos próximos de interés y los avisos de fechas relevantes para los estudiantes; permite difundir los acuerdos tomados en clase y hacerlos extensivos a los alumnos que no se presentaron en la clase donde fueron acordados; sirve como un tablón de anuncios, en el que se van fijando la duración de las diferentes unidades didácticas, los plazos de presentación de las actividades o la fijación de las fechas de las pruebas escritas, etc.
El bloque Administración permanece activo para los estudiantes, principalmente para que accedan a su perfil y puedan ver sus calificaciones.
Para facilitar la comunicación, permanecen siempre activos los bloques de Participantes y de Usuarios en línea, así como a veces el bloque de Mensajes, para que puedan enviarse mensajes a través de la mensajería interna y los gestionen a través de la plataforma.
En ocasiones hemos activado el bloque Canales remotos RSS, para visualizar las entradas de nuestro blog CarbulArte, dedicado a la divulgación de noticias de arte aparecidas en los medios de comunicación de ámbito nacional y, a veces, internacional.
No suelo activar el bloque de Actividades Recientes ni el de Novedades.
Para la evaluación de los alumnos –en sexto lugar- en Moodle se dispone de múltiples opciones en función del grado de implantación de las pedagogías más activas (autoaprendizaje, aprendizaje cooperativo y la creatividad), facilitando la participación e implicación de unos alumnos con un perfil diferente al tradicional y que precisan que las actividades que realizan les motiven y que tengan relación con lo que están aprendiendo y la realidad laboral en donde aplicaran esos conocimientos [25]. Junto a estas posibilidades Moodle también ha incrementado su potencialidad a modificar en su versión 1.9 –la última publicada-, el denominado Libro de Calificaciones, lugar donde el estudiante puede conocer sus notas. Una de las consecuencias de este uso podría ser que los alumnos, conociendo y recordando mejor sus puntuaciones, puedan ser más conscientes de su evolución (o involución); su empleo ha permitido evitar las reclamaciones sobre notas parciales o de evaluación, y ha evitado también interminables sesiones de explicación de los criterios de evaluación, al ser públicos de antemano.
Además de las actividades interactivas y colaborativas que pueden usarse para obtener una calificación, Moodle suministra otras, tales como:

La actividad evaluativa que más se explota en nuestra asignatura es la Tarea. Por medio de ésta se plantean ejercicios a los estudiantes que éstos resuelven para luego subir las respuestas a Moodle en uno o dos archivos. Estas respuestas son analizadas por el profesor, el cual hacen las aclaraciones pertinentes por los mecanismos que proporciona el módulo Tarea al editar el archivo subido para luego reenviarlo al alumno y proponer una calificación. Lo más común es que los estudiantes suban sus respuestas en archivos M. Word, (o su equivalente de OpenOffice); así, es posible resaltar errores cometidos con colores, insertar comentarios y textos, introducir soluciones, explicar otras alternativas de solución o resaltar ideas correctas y novedosas. Las tareas podían ser obligatorias o voluntarias; para el caso de las primeras lo normal era demandar el análisis y comentario de una obra artística; para las actividades voluntarias hemos recurrido a la elaboración de unos ejercicios de diverso tipo (breves análisis de ilustraciones, con o sin preguntas dirigidas; vocabulario; lectura comprensiva de textos, con cuestiones dirigidas; lectura de artículos periodísticos, etc., entre ellas algunas incluidas en CarbulArte). De este modo, las tareas han contribuido a incentivar el interés por el estudio individual en los estudiantes y creemos que han elevado el nivel de conocimientos de éstos, así como sus habilidades en los menesteres informáticos, lo cual también constituye un factor de motivación esencial de la asignatura, y para el desarrollo de la competencia digital.
Existen actividades evaluativas en la plataforma virtual que complementan las realizadas en el aula y/o en casa, y que se aplican de manera más frecuente, evaluando contenidos específicos. Estas actividades permiten a los estudiantes autoevaluarse y profundizar en el estudio de los contenidos conceptuales. A los profesores les posibilita tener un conocimiento más puntual del interés de sus estudiantes [26] Con esta finalidad, hemos recurrido preferentemente a actividades diseñadas con Hot Potatoes. Se han concretado en varios ejercicios de palabras cruzadas, reconocimiento de imágenes, completar textos, identificar estilos artísticos, complementar test conceptuales. Moodle se encarga del control de las puntuaciones que incidían de forma positiva en la nota final de alumno que la realizaba.
En algún momento también se ha atendido a la realización de una WebQuest para mostrar la madurez, el grado de reflexión y de trabajo de síntesis e investigación. De la misma manera, se ha diseñado algún cuestionario para actividades de evaluación.
En los últimas semanas hemos incorporado un módulo no estándar, presente ya en versiones más antiguas, que contribuye al control de asistencia del alumnado ( Attendance ); facilita esta empresa, permitiendo aprovechar el resultado en el proceso evaluador; este módulo diferencia entre faltas de alumnos presentes, ausentes, los que se llegan tarde, y los que justifican su falta; estas diversas situaciones conllevan una puntación positiva o negativa, lo que puede ser configurado libremente a nuestro gusto. El estudiante visualiza los datos con su perfil de usuario. El problema es la rigidez que presenta al crear un solo archivo por curso y que sólo se puedan exportar los datos, nunca importar. No obstante, pasándolo a una hoja de cálculo podemos contribuir a la evaluación de la asistencia de forma manual y directa.
En este conjunto de materiales de evaluación se echa de menos en la instalación estándar de Moodle una herramienta para crear encuestas o cuestionarios sin puntuación. Nosotros hemos intentado paliar en algo esta carencia, implementando el módulo feedback, que permite la construcción de encuestas con preguntas de diferente naturaleza (de respuesta múltiple, completar texto o formato numérico; con él hemos diseñado las encuestas pasadas al alumnado para conocer la infraestructura informática doméstica, sus usos y sus apreciaciones sobre la plataforma virtual.
Desde el punto de la administración del curso (en séptimo lugar) la propia plataforma realiza copias de seguridad automáticas de los cursos, de tal manera que, aunque no nos preocupemos excesivamente de este aspecto, disponemos de soporte desde la administración del sitio. No obstante, conviene conocer su uso como una cuestión de seguridad y también para ser más autónomo con la creación de diferentes versiones de cursos. Al realizar una copia de seguridad, disponemos de una serie de opciones que se resumen en dos: qué recursos y actividades queremos guardar y si lo queremos hacer con datos de usuario o no. Lo que suelo hacer es una copia del curso una vez hecho el diseño base y me bajo la copia a modo local, de tal manera que puedo restaurar la copia en el mismo servidor en otro curso o en otro servidor con el que comparta versión. Guardo otra copia cuando los estudiantes han realizado bastante actividad, como seguridad de que no voy a perder sus datos aun en el caso de que cayera la plataforma. Simplemente, migraría mi curso a otra plataforma Moodle y así podría seguir trabajando. Por último, podemos hacer una copia final para guardar con la fecha (marcada por defecto) y algún distintivo del curso.
En conclusión, entre las ventajas que hemos atribuido y potenciado en esta plataforma virtual, encontramos las siguientes [27]:
Pero también hemos considerado oportuno contemplar sus inconvenientes:
Para el futuro queda plantear, al menos, algunas mejoras y líneas de actuación en nuestro trabajo con Moodle:
A nuestras consideraciones también unimos algunas de las conclusiones que hemos extraído de una encuesta realizada a nuestros alumnos sobre su empleo en la asignatura. Un elevado número de alumnos (90%) ha confirmado que ha empleado la plataforma para trabajar la materia, considerándola bastante positiva (90%), incluso sin haberla usado; así, valora con 7’4 puntos a la propia aula virtual y con 6’7 puntos su experiencia personal en el manejo de la misma. En la encuesta se ha apuntado también que tres cuartas partes de la clase han colaborado en el trabajo cotidiano en la plataforma, sobre todo en la confección de los glosarios específicos de cada unidad didáctica; un 55% confirma que ha visto y trabajado las autoevaluaciones con Hot Potatoes. A juicio de los alumnos, los puntos más positivos del uso del Moodle han sido: ser el canal de envío de las actividades al profesor; la visualización de las calificaciones, la conformación de un repositorio de documentación complementaria o la implementación de autoevaluaciones, entre otras; por el contrario, son conscientes de haber utilizado poco los instrumentos de comunicación (foros, chat, mensajería, etc.). Finalmente, cuatro de cada cinco alumnos desearían utilizar nuevamente esta herramienta en su educación futura [28].
En conclusión, la implantación del modelo de aprendizaje combinado , mediante la utilización de Moodle, en la Enseñanza Secundaria y el Bachillerato por parte del profesorado, resulta factible de consumarse, por el hecho de tratarse de una plataforma LMS gratuita, fácil de usarse y con requerimientos técnicos mínimos. Representa, eso sí, un mayor esfuerzo en la dimensión humana del proceso educativo, es decir, en la formación continua del profesorado, puesto que es el profesor quien necesariamente tendrá que cambiar su función, para aplicar eficientemente innovadoras metodologías que proporcionen a los alumnos herramientas para integrar conocimientos nuevos con los ya adquiridos, concibiendo la clase como un laboratorio donde todos tengan la posibilidad de participar, donde los materiales se adapten al educando y no viceversa, para responder a necesidades particulares dependiendo del contexto. Lograr que el profesor domine las herramientas tecnológicas y se convierta en un diseñador instruccional, capaz de adoptar un modelo en función de las necesidades específicas de aprendizaje, es el verdadero desafío que debemos alcanzar para entregar una educación de calidad, que responda a las necesidades que demanda la sociedad actual [29].
Después de las numerosas apreciaciones vertidas en estas páginas, podemos creer que el reto está ahí, sólo falta que cojamos el testigo. Hay que atreverse a crear materiales digitales y publicar en la red, romper el hielo, y no permitir que sean otros (individuos o empresas) los que lo hagan por nosotros. Si queremos una red libre y con contenidos de calidad, tenemos la responsabilidad de involucrarnos totalmente en ello. Los ordenadores en sí no transforman nada, somos nosotros, los educadores los que podemos cambiar el sistema educativo para adaptarlo a los retos de cada día. Internet y el software libre son unas maravillosas herramientas en ese sentido, ofreciendo contenidos; compartiéndolos de una manera horizontal, es ofrecer cultura y ofrecer cultura es ofrecer libertad [30].
El rol del docente debe cambiar significativamente, desarrollando funciones de liderazgo al proponer ideas, teorías y métodos colaborativos virtuales, o semipresenciales, para incursionar en la sociedad del conocimiento. Ellos se transformarán en guías del aprendizaje, tutores y promotores de debates virtuales, consejeros, impulsadores de las redes, en los cuales ellos también aprenden durante la interacción con todos los miembros del grupo virtual, sus alumnos, al tiempo que sintetizarán, articularán, evaluarán y publicarán resultados de la actividad académica e de investigación, los cuales deben estar estrechamente ligados al aprendizaje, enriqueciendo permanente el debate, generando y poniendo a disposición materiales para consulta y estudio, a través de las redes y el uso, de estos manipuladores de contenido web libre [31].
[1] Esta ponencia está realizada del Proyecto de Innovación Educativa y Desarrollo Curricular del I.E.S. Carbula para el curso 2008-2009, titulado, Elaboración de materiales digitales para su aplicación en el aula. Las TIC como eje vertebrador y transversal respecto a otros Proyectos Educativos del I.E.S. Carbula, del cual soy su coordinador.
[2] Pablo López García-María Luisa Sein-Echaluce Lacleta: MOODLE: Difusión y funcionalidades, Dpto. Informática e ingeniería de Sistemas C.P.S., Universidad de Zaragoza, 2008
[3] Cfr. Sobre este tema, Competencias y Ciencias Sociales, Blog de José Moraga Campos, Asesor de Secundaria del CEP “Luisa Revuelta” CÓRDOBA
[4] Este autor ha confeccionado varias entradas, junto a la anteriormente citada, sobre esta cuestión, las cuales iremos mencionando en su momento; aquí, cfr. La Competencia Digital y las Ciencias Sociales (I). 21 de junio de 2008
[5] Cfr. La Competencia Digital y las Ciencias Sociales (II), Blog de José Moraga Campos, 26 de junio de 2008
[6] Cfr. el curso titulado, La competencia digital en el currículum de las Ciencias Sociales, de donde hemos extraído el mapa conceptual ubicado al final de este apartado, así como un resumen de los aspectos legislativos de la ESO de la competencia digital.
[7] Tratamiento de la información y competencia digital, TIC & TAC, 1 de mayo de 2008.
[8] Cfr. La Competencia Digital y las Ciencias Sociales (III), Blog de José Moraga Campos, 2 de julio de 2008
[9] José Ángel García Andrino: Experiencia con Moodle en Ciencias Sociales (ESO.), Congreso Internet en el aula, 2008 C.E.O. “Virgen de Navacerrada” El Hoyo de Pinares (Ávila)
[10] Lucía Amorós Poveda, “MOODLE como recurso didáctico”, EDUTEC 2007. Inclusión digital en la Educación Superior: Desafíos y oportunidades en la Sociedad de la Información. Del 23 al 26 de octubre de 2007. Buenos Aires, Argentina, pp. 2-3
[11] Lucía Amorós Poveda, “MOODLE como recurso didáctico”, …, p. 11
[12] José Ignacio Argote: Plataforma Moodle en la escuela, V Asamblea General del Foro de Experiencias Pedagógicas
[13] Sobre este párrafo y los siguientes, cfr. Julio César González Mariño: B-Learning utilizando software libre, una alternativa viable en Educación Superior, 6° Congreso Internacional Retos y Expectativas de la Universidad: “El papel de la universidad en la transformación de la sociedad”. Modalidades Educativas Alternas, abril de 2006, p. 3
[14] José Ignacio Argote: Plataforma Moodle en la escuela…
[15] Reynaldo Pérez Casales, José Rojas Castro, Grismilda Paulí Hechavarría: Algunas experiencias didácticas en el entorno de la plataforma Moodle, Revista de Informática Educativa y Medios Audiovisuales, Vol. 5 (10), 2008, pág. 4
[16] Al respecto de las resistencias existentes y de la postura que debemos aportar desde nuestra área, podemos ver la experiencia de, José Luis de la Torre, director del portal de materiales educativos para la enseñanza de la Historia, cfr. http://www.educahistoria.com) y profesor de Historia del IES Escola Municipal de Treball de Granollers (Barcelona), que ha plasmado en unas páginas tituladas, Las Nuevas Tecnologías en las clases de Ciencias Sociales del siglo XXI, febrero de 2005; a pesar de lo relativamente viejo de este artículo todavía tiene una gran vigencia
[17] Pablo López García-María Luisa Sein-Echaluce Lacleta: MOODLE: Difusión y funcionalidades, Dpto. Informática e ingeniería de Sistemas C.P.S., Universidad de Zaragoza, 2008.
[18] Sobre este aspecto, hemos utilizado las ideas vertidas en la publicación en línea, sin autor conocido, Preguntas y dudas sobre Moodle, p. 4
[19] Preguntas y dudas sobre Moodle, pp. 12-13.
[20] Preguntas y dudas sobre Moodle, pp. 6-8.
[21] Preguntas y dudas sobre Moodle, p. 7.
[22] Preguntas y dudas sobre Moodle, p. 10.
[23] Preguntas y dudas sobre Moodle, pp. 10-11.
[24] Sobre los bloques, cfr. Preguntas y dudas sobre Moodle, pp. 4-5.
[25] José Ignacio Argote: Plataforma Moodle en la escuela…
[26] Reynaldo Pérez Casales, José Rojas Castro, Grismilda Paulí Hechavarría: Algunas experiencias didácticas..., pág. 6..
[27] Leticia García Pérez: Experiencias y propuestas en el aprendizaje de la administración académica del Sistema de Gestión de Aprendizaje (SGA) Moodle, UNAM.
[28] En un lugar aparte señalamos que entre los aspectos negativos ha sido la inestabilidad de los servidores utilizados para alojar Moodle; eran servidores gratuitos, sin publicidad, entre los que hemos ido mudando buscando la mayor estabilidad posible, aspecto que no ha sido posible hasta la reinstalación en el ajamiento complementario de nuestro centro educativo.
[29] Julio César González Mariño (Universidad Autónoma de Tamaulipas): B-Learning utilizando Software Libre, ….
[30] Ana Isabel Delgado Domínguez: Moodle como herramienta libre de aprendizaje para la Educación. Grandes retos en la Universidad actual bajo una cultura participativa. Caso: Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Táchira) y Universidad de Los Andes (Táchira), Venezuela.
[31] Ana Isabel Delgado Domínguez: Moodle como herramienta libre….