Las mujeres cordobesas en la Baja Edad Media
Lunes 12 de abril de 2010, por Lidia Eugenia GarcÃa-Parrado Corrales (actualizado el 18 de marzo de 2010)

A pesar de los avances que se supone han logrado las leyes de igualdad, seguimos utilizando libros de texto sexistas donde el lenguaje continúa sin revisarse y sobre todo, donde las aportaciones de las mujeres están ausentes.
Llama la atención la falta de referencia, en los libros generales y básicos de consulta, sobre la participación de las mujeres a lo largo de la Historia. Podemos encontrarnos anexos o pequeños comentarios encuadrados, que bien las excluye de los acontecimientos, o bien las deja aisladas con comentarios como el siguiente:
“¿Cuál era el papel de la mujer? La mayoría se ocupaba de la casa, de los hijos y de ayudar en el taller y en el huerto”. (Proyecto Ánfora. Oxford 2º ESO. Tema Edad Media)
Ya es hora de implicarnos y exigir a nuestros libros de texto igualdad real. A mí y a mis compañeras y compañero de investigación no nos vale con nombrar a una científica al final del tema o hablar de ella en un fecha señalada, creemos que es necesario incluirla dentro de la Historia, formando parte, de una manera natural, del temario. ¿Por qué no hacer referencia, cuando sea preciso del porqué de la falta de mujeres destacadas o “importantes” en la Historia? ¿Acaso no es importante nombrar la labor cotidiana de los acontecimientos sin dejar al margen al 50 % de las personas? No podemos seguir siendo partícipes de esta exclusión deliberada.
Esta idea es la que se ha tomado para realizar el trabajo de investigación “La vida cotidiana de las mujeres en la Córdoba bajomedieval”: poner en valor la labor desarrollada por las mujeres en el siglo XV en Córdoba. No se trata de hacer una historia de mujeres sino de incluir a las mujeres cordobesas en la Historia, tanto en la vida cotidiana como en otros acontecimientos más elevados.
Con este proyecto hemos pretendido elaborar unos materiales que sirvan de apoyo para trabajar en clase. Puede llamar la atención la elección del tema que viene dado, sobre todo, por un interés especial por la época y por contar con documentos notariales originales. Éstos nos han ayudado a conocer cómo se vivía en el siglo XV de primera mano. También hemos utilizado bibliografía especializada, no fácil de encontrar (aunque por suerte, cada vez son más los estudios realizados con esta perspectiva). El resultado de la investigación bien podría ser extrapolable a otras ciudades de la época. Solemos tener una imagen oscura del papel de la mujer en el medievo. Pues bien, las cordobesas de la época bajomedieval trabajaron, escribieron, viajaron...
Hemos realizado un estudio de todas las facetas de la vida: como si de un arco iris se tratara, se abren ante nuestra mirada descubrimientos que nos muestran que no estamos tan lejos de estas mujeres. Seguimos compartiendo con ellas muchas situaciones y otras veces nos superan en reivindicaciones.
Se ha pretendido elaborar un material que sirva de acercamiento a esta época, con una mirada inclusiva. Hemos trabajado en equipo, con puntos de vista diferentes por nuestra formación, haciendo posible una realidad: reivindicar un lugar en la Historia de tantas mujeres que la han hecho posible.
Como muestra de nuestro trabajo podemos decir que las mujeres del siglo XV desempeñaron gran variedad de profesiones y al igual que ahora, realizaban dos trabajos: el doméstico y el remunerado, tan importante el uno como el otro. Los protocolos notariales que antes nombramos nos muestran a una mujer que trabaja en numerosos y variados oficios, tanto artesanales como en el comercio, y sin cuya aportación hubieran tenido mucho menos desarrollo. De igual manera cabe destacar el sector textil, como también carniceras, especieras, taberneras, prestamistas...
El destino más digno de una niña era el casamiento o la vida religiosa. Es importante destacar esto para comprender por qué no pudieron desarrollar con más éxito otras dedicaciones. O bien como al quedarse viudas adquirían muchos derechos que les permitían desempeñar numerosos oficios.
Los malos tratos estaban penalizados y los matrimonios civiles eran posibles. La prostitución estaba regulada institucionalmente, aunque era una forma de marginación. La mujer jurídicamente dependía del padre y después del marido; también la condición social marcaba las condiciones de vida.
No hay que olvidar la religiosidad que impregnaba a toda la sociedad medieval. Nos sorprende las figuras de las emparedadas y beatas o la vida monástica, que en la mayoría de los casos no resultaba de una elección voluntaria sino como una vía de supervivencia. Convento de Santa Clara, Convento de Santa Isabel, Convento de Santa Marta, Monasterio de Santa María... todos ellos ejemplos de una época donde las mujeres no tuvieron mucha elección.
La casa, el vestido, la higiene, la alimentación, el cuidado de los demás, los viajes, las fiestas, el aprendizaje, son temas interesantes que tratamos de descubrir para conocer una realidad que existió y que hay que dejar airear.
Si queremos avanzar y romper con estereotipos sexistas debemos enseñar en igualdad. La coeducación no pasa sólo por reivindicar efemérides sino también por mostrar una realidad que nos ha llevado hasta donde estamos. Pasa por poner en valor las aportaciones de tantas mujeres que han estado silenciadas demasiado tiempo. Nuestro currículum debe incluirlas.
Desde aquí queremos animar a todas y todos para que sigamos trabajando por la igualdad ya que nos queda un largo camino y muchas puertas por abrir y cerrar. Somos deudoras y deudores de nuestro pasado.
Este proyecto ha sido fruto de una investigación en equipo de la que he sido coordinadora y en la que han trabajado: Isabel Alcaide Gómez, Ana Moreno Moreno, María del Rosario Relaño y Manuel Toribio. Se ha realizado con mucho esfuerzo y esperamos que sirva para visibilizar el papel de la mujeres en un período concreto de la Historia y para que todos y todas aprendamos un poco más; y por supuesto, deseamos que nuestro alumnado salga beneficiado de ello.